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Value Investing y CFD’s. III Parte. Al final sólo era sexo. Conclusión

Value Investing y CFD’s. III Parte. Al final sólo era sexo. (Conclusión)

Dicen que una de las peores cosas que puede suceder en el campo de las relaciones sentimentales es el autoengaño inducido por el falso enamoramiento. ¿Amamos realmente a la otra persona o amamos la idea de amarla? ¿Nos gusta realmente el amor o es la idea de amar la que en verdad nos seduce? Complicada cuestión sin duda. Afortunadamente, como el  lector habrá podido ya intuir, a nivel bursátil estos oscuros dilemas se pueden simplificar fácil y felizmente.

Como ya habíamos relatado en los dos post anteriores, nos gustaba mucho Portucel pero al final nos fuimos con Semapa, por razones pragmáticas y bien poco sentimentales. Al fin y al cabo, las acciones no tienen terminaciones nerviosas. No sienten dolor, no sufren. Tampoco albergan ninguna clase de sentimientos en relación con su ocasional o no tan ocasional poseedor. Lo importante es cuánto nos cuesta y no cuánto nos gusta. Somos pragmáticos, como aquellos cowboys del saloon de quienes hablábamos en nuestro primer post. Además, nos parece un tanto peligrosa esa actitud que en ocasiones adopta el inversor de sentirse ligado emocionalmente a sus acciones. El enamoramiento no es el mejor compañero de viaje para la rentabilidad. En cierto sentido nuestra perspectiva podría resumirse de la siguiente manera: la inversión es amor, invertir es sexo.

Lo que hicimos con Semapa

Entre la última semana de agosto y la primera de diciembre de 2012 compramos 6200 acciones de Semapa mediante CFD’s que requerían un margen del 15%. Nuestro precio medio de adquisición fue de 5,2€, apenas un 10% superior al mínimo de la acción de 4,75€ que se produjo en la debacle bursátil ibérica del año pasado. Cerramos las posiciones el 4 de abril de 2013 a 6.8€ obteniendo un beneficio bruto, sin impuestos pero deducidas comisiones y gastos varios del bróker, de un 145% en poco más de siete meses, lo que nos reportó unos ingresos cercanos a los 10.000€. Aquí está el vídeo comentado donde se muestra el cierre de la operación. En el futuro la noche nos mostrará que hay incluso mejores “amantes” que Semapa de las que dejaremos igualmente constancia con idénticos medios.

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            A continuación, resumiremos brevemente lo que creemos que hicimos bien, y trataremos con un poco más de profundidad aquello que estimamos que no hicimos tan bien. Esperamos que de esta forma el lector obtenga el mayor provecho posible de la famosa máxima que reza “aprende de tus errores pero sobre todo de los errores de los demás.”

Qué hicimos bien

En nuestra opinión lo que hicimos bien se puede resumir en tres puntos:

       Nuestro razonamiento acerca del valor de Semapa y su simbiosis con Portucel fue esencialmente correcto y prudente en cuanto a la estimación del nivel de infravaloración de una en relación a la otra.

       Elegimos un buen momento de mercado tras un doble suelo que anticipaba un rebote sustancial y que apoyamos en el argumento, que suele confirmar la experiencia, de que las situaciones de infravaloración extremas, tanto generales como particulares, no duran demasiado tiempo.

       Usamos con cautela el CFD (que por su naturaleza no es de nuestro agrado) dado que consideramos que el margen de seguridad con el que habíamos comprado, en combinación con el momento técnico, era más que suficiente para colocar las probabilidades de éxito de nuestro lado.

Añadiremos como colofón a lo anterior que nuestra gestión del riesgo puede no coincidir con el concepto del mismo que otros tengan. Para mi socio y para mí, el riesgo lo determina la combinación entre probabilidad de éxito tras un análisis prudente y lógico de la situación en función de la información contextualizada de la que disponemos y, por otro lado, la ausencia de consecuencias irreparables si al final, y a pesar de todas nuestras precauciones, estamos  equivocados. De hecho, y somos conscientes de que esto le pondrá los pelos de punta a más de un trader, nosotros no usamos stop-loss en ningún momento. Nunca los usamos. No tenemos estrategia de salida. Si compramos algo lo hacemos porque estamos convencidos de que nuestra valoración es más o menos correcta. Y como tal actuamos. A su vez aceptamos las consecuencias de nuestros errores. Nuestro juez y referente no son las opiniones de los demás ni de ningún medio o gurú. Nosotros sólo tenemos un juez: el precio.

Esto fue lo que hizo Semapa y lo que hicieron los índices durante el mismo período.

Como se puede ver en el gráfico superior Semapa tuvo un comportamiento sustancialmente mejor que el S&P500, el EUROSTOXX50 y el IBEX35 que, por su parte, también se revalorizaron aunque mucho menos.

Qué hicimos mal

Recapitular sobre los propios errores resulta mucho más provechoso que embelesarnos con nuestros aciertos. La intensidad del sentimiento de pérdida es el doble del de la ganancia. Así es la naturaleza humana. Por ello siempre vale la pena aprender de los errores porque en justa contraprestación obtendremos el doble de sabiduría.

El más importante para nosotros fue, sin duda, el no perfilar claramente el marco temporal de la operación. Las condiciones particulares del bróker que estábamos usando señalaban un vencimiento temporal anual para todos sus instrumentos. El CFD presenta muchos inconvenientes. Entre sus pocas ventajas, sin embargo, está la de no tener vencimiento temporal. Al plantear una inversión en valor mediante un CFD que vencía anualmente perdimos la ventaja más importante que tiene un inversor value: el transcurso del tiempo, la paciencia. La naturaleza esencialmente cortoplacista del CFD y las condiciones particulares del bróker que usamos operaron en nuestra contra. De no tener esa guillotina temporal hubiésemos mantenido el CFD hasta por lo menos conocer los resultados del ejercicio 2012 y volver a reconsiderar nuestra permanencia o no en Semapa. Ante la perspectiva de que esos resultados no fueran del todo de nuestro agrado, unido a los acontecimientos de Chipre, sumado además a nuestra limitación temporal antes descrita, decidimos por prudencia materializar los beneficios presentes ya seguros y obviar la perspectiva de que los dientes de sierra del mercado, por mucho que nosotros consideremos que es alcista, nos causara un deterioro poco agradable en nuestro beneficio. Además, en aquellos momentos estábamos valorando la posibilidad de realizar otra inversión, actualmente en marcha, y preferimos salvaguardar nuestros recursos para tales fines.

El segundo error básico que cometimos fue un exceso de prudencia. No llegamos a comprometer ni el 4% de nuestro capital personal en la operación. Deberíamos haber invertido más. La desconfianza que nos inspira el CFD motivó esta excesiva contención. Dejamos que nuestro análisis se viera interferido por esa naturaleza y, en consecuencia, perdimos la oportunidad de obtener una rentabilidad mayor. Además, compramos 3000 acciones reales, que aún conservamos en espera de los resultados del presente ejercicio. O, lo que es lo mismo, dividimos nuestras fuerzas en dos: un derivado y un subyacente. A nuestro juicio, cometimos un error de planificación unido al de la temporalidad arriba descrita. Debimos haber actuado de forma más napoleónica, esto es, concentrando nuestros recursos ya que la potencial pérdida que hubiésemos podido sufrir, si bien dolorosa, no hubiera significado unas consecuencias desastrosas e irreparables sobre nuestro patrimonio ya que poseemos más activos. En esencia, incurrimos en una contradicción entre nuestro concepto general de riesgo y su plasmación práctica operativa.

El sarcasmo final de la guapa Portucel

Pero ¿y Portucel a quién tanto amábamos y deseábamos? En fin, véase el siguiente gráfico.

Podríamos habernos ido con la guapa… Obviamente a toro pasado es fácil hablar. Aún así, habiendo acabado en el mismo lugar, sus trayectorias han sido diferentes. Hubo más tiempo para “intimar” con Semapa que para coquetear con la estirada Portucel como puede observarse en el período comprendido entre septiembre y octubre y finales de noviembre y primeros de diciembre. Lo anterior no cambia en esencia la perspectiva general ni el planteamiento de nuestra inversión: Portucel era mejor que Semapa y estaba infravalorada pero ésta, que no era tan buena, lo estaba bastante más, motivo por el cual nuestro margen de seguridad era superior con ella. La diferencia de precio compensaba a nuestro entender la diferencia de calidad. No obstante, ahí queda la ironía final de Portucel hacía sus dos taimados donjuanes.

Conclusión          

Cerramos esta serie de post sobre Semapa animando al inversor a encarar su actividad sin prejuicios pero con sólidos principios que le guíen en el siempre tormentoso océano de la inversión. Le animamos a ser prudente, pero también decidido. A realizar sus propios análisis y valoraciones y actuar con seguridad y convencimiento una vez que extraiga sus propias conclusiones. Le recomendamos que tenga en cuenta aquellas opiniones que considere sensatas y apoyadas en una trayectoria consistente pero que sepa mantener también las suyas. Que piense libremente, sin dejarse manipular por el mercado ni por posturas de medios y personas a quienes ni siquiera conoce y a quienes él les importa bien poco. Le animamos a ser pragmático y racional en su actividad, a que confíe en su propio criterio. A que confíe en sí mismo en la búsqueda de la independencia financiera.

Semapa no es nuestro último “amor” pues ya nos encontramos envueltos en otras escaramuzas “amorosas.” Realmente ésta no es una historia romántica en la que todo sale perfecto. La vida no es así. El amor no es así. La actividad inversora incluso mucho menos. Habrá más amores y, cómo no, también algún que otro desamor. Seguiremos siendo selectivos y prudentes. Realistas pero positivos. Exigentes pero flexibles. Continuaremos amando la inversión y buscando el placer en invertir. Queremos pasárnoslo bien por el camino porque esto es lo que nos gusta. Buscar, encontrar, construir. A nuestra manera y con nuestros criterios, bajo nuestros principios, sin prejuicios. Lo que hacemos define lo que somos. La noche está llena de oportunidades. ¿No se merece el amor que lo intentemos una vez más?

Santiago Casal

7 Comments

  • Luis Aused

    15 de noviembre de 2013 23:18
    Responder

    Una exposición fantástica.
    Y enhorabuena por esos beneficios¡

  • Jose

    16 de noviembre de 2013 19:58
    Responder

    Enhorabuena por el acierto con Semapa y los jugosos beneficios, especialmente ese 145%. He visto el vídeo y comentáis que tuvisteis un «accidente». ¿Lo comentaréis en posteriores posts para que podamos aprender de los errores? Si no, al menos podéis decir en qué compañía invertisteis y si utilizasteis también CFD’s?

    • Quiet Investment

      17 de noviembre de 2013 12:32
      Responder

      Muchas gracias.
      Cuando decimos «accidente» nos referimos a un percance que nos ocasionó lesiones físicas y nos alejó de los mercados durante unos meses.
      Respecto a tu pregunta sobre los CFD´s, el título del post y el contenido del mismo lo dejan muy claro.

      Un saludo.

  • Rafelhern

    17 de noviembre de 2013 18:31
    Responder

    Muy buena historia con suspense y por entregas.¡enhorabuena!
    Pero ya que estamos, podíais compartir vuestras valoraciones en el principio.A toro pasado, de poco nos sirve. Sería un placer podeos acompañar en alguna de vuestras aventuras, claro está cada uno dentro de sus posibilidades.Un saludo.

    • Quiet Investment

      17 de noviembre de 2013 20:40
      Responder

      Muchas gracias.
      Nuestras historias son compartidas en el momento en que nosotros decidimos entrar en un valor. Puedes verlo en los post de Azkoyen y Telefónica. Cuando entramos en Semapa aún no teníamos nuestro blog (lo creamos en agosto), pero los dos primeros post dedicados a esta operación fueron compartidos en su momento en otros sitios de internet. Ahora ya los tienes aqui.

      Un saludo

  • Jose

    17 de noviembre de 2013 22:50
    Responder

    Me refería a si en el «accidente» habíais utilizado CFD’s, pero que fue otro tipo de accidente. Saludos!

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