¡ME VENGARÉ DE TI EN FINTWIT!

by in Finanzas, Opinión y Actualidad 12 diciembre 2021

¡ME VENGARÉ DE TI EN FINTWIT!

En el capítulo 20 de El Inversor Inteligente, El margen de seguridad como concepto central de la inversión, el avispado y sarcástico Benjamin Graham realiza esta importante observación:

“Si ha llegado a una conclusión a partir de los hechos y sabe que su juicio es sensato, póngalo en práctica, aunque los demás duden u opinen otra cosa. Usted no tendrá razón ni se equivocará por el hecho de que la multitud no esté de acuerdo con usted. Tendrá razón porque sus datos y su razonamiento sean correctos. De la misma manera, en el mundo de los valores, el coraje es la virtud suprema después de un adecuado conocimiento y de una capacidad de juicio contrastada.”

Semejante recomendación trasciende los límites del análisis fundamental y del value investing y es plenamente aplicable a cualquier inversor, sea técnico, macro, cuantitativo o cualquier otra cosa. Sin embargo, hay un tipo de inversor al cual no es aplicable. Se trata de un espécimen que no existía como tal en los remotos tiempos de Graham porque por entonces ni había Internet ni smartphones ni “farrapos de gaita.” Todo papel y lápiz. Nos referimos al “vengador de Twitter” o, para ser más concretos, “al vengador de Fintwit.”

¡ME VENGARÉ DE TI EN FINTWIT!

Este ser es adicto a muchas cosas, pero especialmente a las opiniones de los demás, a quienes por cierto no suele conocer y viceversa. El vengador siempre está metido en los fregados más candentes de los mercados. Se puede tratar de un NFT o de una criptomoneda, normalmente Bitcoin. O su postura gira alrededor de una acción que antes se percibía como una gran inversión pero que ahora, debido a un importante retroceso bursátil, se percibe como todo lo contrario, independientemente de las razones de fondo de la susodicha debacle. El ejemplo paradigmático actual es BABA.

El vengador se ofende rápidamente porque le importa e interesa lo que los demás dicen y opinan respecto al “fregado” en el cual él está metido y que previamente no había parado de promocionar. Lo que más le interesa son las opiniones, chistes, memes y chanzas de aquellos que poseen un punto de vista diferente al suyo. Como se toma a sí mismo muy en serio y como también hace lo propio con Twitter el vengador se enfada y es entonces cuando hace lo siguiente: avisa. Del verbo avisar. Yo aviso, tú avisas, él avisa, etc.

¿Y de qué avisa normalmente el vengador de Fintwit? Pues de que en el futuro se cumplirán sus pronósticos y valoraciones mientras que los opuestos, evidentemente, no se cumplirán en absoluto. Pero no le llega con avisar. No es suficiente con que los demás, por casualidad la mayor parte de las veces, nos demos por enterados de su postura, que poco nos importa. Lo que de verdad “le llena” es la venganza. Y para eso amenaza (avisa) que ha procedido a “capturar” todo tipo de memes, comentarios, chistes e, incluso, valoraciones realizadas por terceros a quienes no conoce de nada.

Así, cuando por ejemplo Baba remonte traspasando los 500.000$ por acción el vengador de Fintwit sacará de debajo de su carpeta, Venganza (situada en el escritorio del portátil) sus numerosas “capturas” y procederá,  uno a uno o en grupo, a vengarse de una recua de desconocidos al ritmo de “ya te lo dije” y “ahora qué.” Añadirá un pantallazo en verde con la revalorización y un tachón de Paint. Las consecuencias para los compungidos ofensores, como nos podemos imaginar, serán terribles. Terriblemente inocuas, queremos decir.

La verdad es que el vengador de Fintwit tenía otras alternativas en las cuales emplear su tiempo, que parece ser ilimitado. Por ejemplo, centrarse en sus inversiones y análisis para determinar si su juicio acerca de una acción, criptomoneda o lo que sea era correcto o no. Trabajar en su “tesis de inversión” o su “postura ante el mercado” recabando más información para evaluar si cometió un error o no, independientemente de lo que haga el mercado, para perseverar en su decisión o revertirla porque han cambiado los hechos y entonces es de sabios rectificar.

No obstante, entre este excéntrico uso del escaso tiempo disponible y la venganza el vengador de Fintwit elegirá la venganza. ¿Para qué perder el tiempo al llegar a casa, después de otro interminable día diciéndole a tu jefe “¡Buena idea!”, jugando con tus hijos, charlando con tu esposa o esposo, leyendo un libro o investigando sobre otras oportunidades de inversión o profundizando en las que ya se tienen? Menudencias. Lo importante es “tener razón”, pero sobre todo que un montón de desconocidos vean que tienes razón. Y si, además, estaban en “tu contra” por opinar que tus ideas de inversión eran erróneas, mejor que mejor. Que se chinchen. Ahora se van a enterar esa panda de losers.

Todo el mundo sabe (o debería saber) que la inversión no consiste en tener razón frente a un público anónimo sino en cumplir los particulares objetivos financieros que cada cual, según sus circunstancias, se haya marcado. Lo que opinen o hagan un montón de desconocidos no debería importarle lo más mínimo al inversor. Si es joven y se ríen de él porque ha empezado a invertir con muy poco dinero, no debería importarle. Si necesita el dinero y opta por empresas que abonen dividendos tampoco debería importarle que nadie se mofe con lo de descontar dividendo y ser machacado por Hacienda. Si opta por empresas de calidad que precisen del largo plazo para revalorizarse no debería importarle que muchos opinen otra cosa y le rompan la cabeza con rotaciones de cartera y principios de diversificación. Si se mueve con la tendencia del mercado y opera en base a criterios técnicos no debería importarle que otros le consideren un astrólogo.

Recuerde siempre: Usted no tendrá razón ni se equivocará por el hecho de que la multitud no esté de acuerdo con usted. Tendrá razón porque sus datos y su razonamiento sean correctos. Así que aproveche la magnífica oportunidad que representa Fintwit, en el sentido de poder conocer a otras personas cuya aportación le parezca valiosa y también de pasárselo bien, y atienda a sus asuntos porque a los demás lo que a usted le pase y lo que les ocurra a sus inversiones les importa una higa.

Si quiere capturar algo váyase a pescar y relájese. No sea loser.

@mellizonomics & @quietinvestment

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2 Comments
  1. Gracias Santiago y David. Buen post como siempre.

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