Másmóvil

by in análisis empresas 21 mayo 2017

Se quejan los inversores del IBEX35 señalando el excesivo peso del sector financiero y la concentración en un grupo reducido de empresas del grueso de la capitalización y ponderación del índice. Eso es que no se han pasado últimamente por el entrañable MAB EE, cuna (y tumba) de tantos sueños.

Finalizando mayo la capitalización total del MAB EE (segmento de Empresas en Expansión) ascendía a 2.711 millones incluyendo los 573 millones de la “suspensa” Gowex. Unos 1.146 millones pertenecen a una sola compañía, MasMovil, la antigua Ibercom. Es decir, un 42% del total. Si prescindimos de la zombie Gowex, MasMovil representaría ni más ni menos que casi el 54% de toda la capitalización del MAB EE. La segunda capitalización más elevada, a mucha distancia, es Altia con 117 millones. Por tamaño, pues, MásMóvil bien podría cotizar actualmente en el Ibex Medium Cap.

Subir archivos

Por otro lado, la revalorización de la empresa en lo que llevamos de año ha sido espectacular, más que doblando su cotización. Dos de sus directivos, D. Javier Marín y D. Borja Fernández, adquirieron entre diciembre de 2016 y enero de 2017 la cantidad de 6000 títulos entre ambos en un margen de precios de entre 25€-26€. No parece que haya sido una mala decisión vista la reacción del mercado.

La política de este operador integral de telecomunicaciones consiste fundamentalmente en adquirir otras empresas. De hecho ya ha comprado Yoigo y Pepephone. Evidentemente, para comprar algo es necesario desembolsar una cierta cantidad de dinero. Ésta bien puede tener su origen en el exceso de flujo de caja de la entidad adquirente. No es el caso de MásMóvil, cuyo flujo de caja operativo entre 2011-2016 ha sido de 21 millones. Sus gastos de capital lo fueron, en cambio, de 672 millones netos.

Si el dinero no proviene de tu negocio entonces sólo puede tener su origen en terceros. En el caso de MásMóvill los fondos parten de sucesivas ampliaciones de capital y de la asunción de deuda. De hecho, la deuda neta de esta empresa era a cierre del 2016 de 700 millones. La compañía empezó a cotizar en el MAB EE en 2012 y cerró ese año, tras la OPV correspondiente, con una deuda total de 2.6 millones. Cierto es que en 2012 sus ventas ascendían a 7.3 millones y en 2016 a 401 millones. Sus activos netos eran 3.5 millones y ahora son 256 millones. También es verdad que ahora el endeudamiento equivale a 3.6 veces su patrimonio neto y que éste último tan sólo representa un 14% del activo total de la entidad. Por otro lado, el período 2011-2016 arroja unas pérdidas de 59 millones de euros.

Por tanto, muy buenas deben ser las expectativas futuras de esta empresa, que aún no gana dinero ni genera caja y que se ha endeudado hasta las cejas, para que encuentre justificación unos precios como los actuales, máximos históricos, que suponen pagar casi 6€ por cada 1€ de activos netos y 3€ por cada 1€ de ventas.

Habría que decir que la empresa es joven y que no es sencillo aventurar conclusiones con tan poca vida. A nuestro modo de ver es necesario por lo menos 5 ejercicios de vida bursátil para poder hacerse una idea más o menos fiable de la realidad de una entidad cotizada. Esos cinco ejercicios no deben incluir el año precedente a la salida a bolsa pero tampoco el año de la OPV ni tampoco el siguiente a ésta. Comenzando su singladura en los mercados en 2012, realmente tan sólo tenemos ahora el trienio 2014-2016 para hacernos una idea de esta compañía. Precisaríamos  de un lustro, 2014-2018, para mojarnos al 100% en una valoración.

No obstante, lo que hemos visto hasta el momento reproduce algunos de los peores patrones que hemos observado otras veces en nuestro mercado, tanto el continuo como el MAB. Esperemos que nuestras sospechas e inquietudes resulten infundadas.

Mucho nos tememos que no será así.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *