Blog

Quiet Investment / Dinero, ¿para que?  / Los preliminares de la guerra. GFA (5ª parte)

Los preliminares de la guerra. GFA (5ª parte)

Los preliminares de la guerra

El pequeño inversor adscrito a los principios de la Guerra Financiera Asimétrica ni puede ni debe ignorar los preparativos para encarar el conflicto con altas probabilidades de éxito. Que su estrategia y tácticas sean sencillas no significa que sean fáciles. Quien acude al combate sin preparación y sin un plan definido de acción corre el riesgo de engrosar la lista de los que han muerto por su patria. «Morir por la patria» es el lema de quienes van a perder. Como inversor su mantra ganador debe ser el acuñado por el célebre general Patton: es el enemigo quien debe morir por su patria y lo que tenemos que hacer nosotros es matarle por ella. Llame escépticos o cínicos a Quiet Investment pero nosotros queremos vivir. Y vivir bien. ¿Usted no?

Una vez identificado el enemigo con éxito, siendo conscientes de su inmenso poder pero al mismo tiempo de sus debilidades, tras valorar correctamente el ambiguo papel de los mercenarios de la Guerra Financiera Asimétrica, donde lo que cunde es la amistad interesada, y finalizando por reconocer el papel de capital importancia que la información/desinformación juega en este enconado combate, asumiendo además que en ocasiones es usted mismo su principal enemigo y que no debe culpar a otros de sus decisiones, falta lo más importante: el planteamiento estratégico de la guerra donde desarrollará sus tácticas guerrilleras.

A lo primero que tiene que renunciar es al tópico patrio del «más vale honra sin barcos que barcos sin honra.» Esa mentalidad perdedora no pinta nada en este contexto porque la Guerra Financiera Asimétrica no es un duelo entre espadachines decimonónicos auxiliados por padrinos emperifollados de corteses ademanes. Esto es un conflicto duro y sucio donde prima para usted el siguiente lema: «yo-mi-mio.» Por lo que a Quiet Investment respecta «más vale barcos sin honra que honra sin barcos porque quien tiene los barcos no necesitará la honra.» No se amilane porque sea la evidente parte débil en esta guerra despiadada: franceses primero en Argelia, norteamericanos después en Vietnam y posteriormente soviéticos en Afganistán jamás perdieron un sólo enfrentamiento bélico importante en sus respectivos conflictos. Se hartaron de ganar batallas pero perdieron la guerra.

01.los preliminares de la guerra

Existe un dicho afgano para definir esta contraintuitiva situación en la cual el material y tecnológicamente bando débil consigue finalmente hacerse con la victoria: «vosotros tenéis los relojes pero nosotros tenemos el tiempo.» Confíe en la paciencia, la disciplina y la constancia porque de ellas nace la voluntad de vencer. A usted y su familia, a las personas que son importantes en su vida, el honor y la gloria no les sirven de nada.

Jamás una hipoteca ha sido pagada con honor y gloria.

Orden de batalla

Su esquema estratégico debe partir de líneas de protección y seguridad, de fosos y murallas que le proporcionen abrigo. Cuando una línea cae o una muralla es traspasada otra entra en acción. Y así sucesivamente. Frente a gobiernos, medios y sociedad usted tiene que tener claro que la verdadera finalidad del dinero y el patrimonio no consiste en inmolarlo en la pira del gasto sino en incrementar su independencia financiera como base material de su libertad individual y como fuente de seguridad para sí mismo y los suyos.

El esquema de orden de batalla que propondremos al final de este post recoge una propuesta de estructura financiera basada en la inversión que es totalmente flexible y adaptable a las particulares circunstancias y habilidades de cada inversor/ahorrador. En post posteriores desarrollaremos cada apartado enseñándole cómo utilizarlo con éxito. Lo que tiene que tener claro es que cualquier esquema flexible que adopte esté regido por sólidos principios que no pierdan de vista la finalidad primordial de la guerra que va a librar, que es dotarle de más libertad y seguridad.

La única parte de ese esquema, que luego enunciaremos, insoslayable en cuanto a su rigidez es el ahorro.

El doloroso e impopular ahorro

En Quiet Investment no nos andamos con tonterías: ahorro es sinónimo de sacrificio. Esta horrible palabra está en el top ten de las más impopulares entre la sufrida, y en ocasiones descerebrada, clase media nacional. Vamos a ilustrarle por qué. La culpa de todo la tiene el crédito, mejor dicho, el abuso del crédito y la ley de la preferencia temporal.

02.los preliminares de la guerra

Cuando usted recurre al crédito, esto es, pedir prestado dinero para adquirir un bien de consumo como una vivienda o un vehículo, lo que en realidad está haciendo es un viaje en el tiempo: el consumo futuro que con los medios de los que dispone ahora no puede permitirse es trasladado al presente. Cuando se endeuda lo que realmente está comprando es tiempo. El tiempo tiene un precio y ese precio se llama tipo de interés, que es lo que le cuesta que el banco o cualquier otro le preste ahora lo que necesitaría en el futuro para comprar ya, en este momento, la casa de sus sueños o el vehículo rompe corazones o el gadchet más cool o unas vacaciones en las quimbambas o lo que sea. 

Lógicamente, pensará, si adelanto el consumo futuro al presente lo normal es que mañana restrinja ese mismo consumo dado que ya lo he realizado hoy y estoy pagando por viajar en el tiempo. Cierto es que todos saben que esto tiene que ser así. Lo que ocurre es que el abuso del crédito produce una nada extraña amnesia respecto a lo que parece ser esta ley natural de la vida. En las personas porque ¡oiga! a quien no le gusta tener ahora y ya todo lo que desea. Quien le vende créditos usureros o hipotecas elefantiásicas lo que le está diciendo en realidad es esta siniestra expresión que a todos nos gusta oír pero acerca de la cual pocos hacemos autocrítica: «porque tú te lo mereces y tienes derecho a ello.» Pues mala suerte amigo. Como decía Mark Twain, «el mundo no le debe nada, estaba aquí antes que usted.» Ni le debe una casa, ni un coche, ni unas vacaciones ni nada más que respetar su vida, su libertad y su propiedad. Los que crean que existe un derecho natural al wifi pueden ir abandonando este blog. Es difícil que aquí encuentren lo que buscan.

En el caso de las empresas el abuso del crédito conduce a la construcción de una realidad alternativa, una especie de Matrix corporativo basado en el cuento de la lechera y que responde a la perfección a las ansias de protagonismo de los CEOs así como a sus intenciones de ser enterrados en pirámides y que, además, todos les admiren y envidien. Habitualmente acaban enterrados, pero en la bancarrota. Lamentablemente no suelen morir solos haciendo aumentar trágicamente la lista de «daños colaterales.» Dentro de este simpático eufemismo se encuentra el pequeño inversor minorista.

03.los preliminares de la guerra

Si subimos un escalón más en la cadena alimenticia de los abusadores de crédito nos encontramos, cómo no, a los Estados o gobiernos, instituciones necesarias pero regidas por políticos que, por cierto, son personas como usted. Individualmente majos y campechanos, inteligentes y hasta brillantes o por lo menos buenos buscavidas. Pero en grupo lo que cuenta es salir elegido y si eres elegido salir después reelegido. Para eso nada mejor que acudir al mercado de votos donde al elector se le hacen promesas. Éstas de por sí no tienen nada de malo. Lo que ocurre es que no son gratis. Como bien señaló el genial Bastiat es en este proceso donde el Estado se convierte en esa ficción donde todos tratan de vivir a costa de los demás. De todos los adictos al crédito éste es el peor porque no se cansa nunca y le importa un pimiento empufar a sus bisnietos.

Por otro lado, cuando usted ahorra lo que hace es todo lo contrario a lo anterior: renuncia, esto es, sacrifica consumo presente para poder consumir más en el futuro. Si ahorra de manera eficiente obtiene lo que se llama rentabilidad puesto que es a usted a quien ahora se le paga por el tiempo. Evidentemente, el ahorro tiene las de perder frente al crédito. En primer lugar porque la naturaleza humana es proclive al «lo quiero todo y lo quiero ya» y en segundo lugar porque el marco institucional diseñado por el adicto al crack crediticio más duro, el Estado, no tiene tendencia a favorecer los hábitos del ahorro. Máxime cuando la mayor parte de los asesores económicos gubernamentales creen que la economía es una ciencia protagonizada por agregados en vez de una disciplina protagonizada por personas.

Ya le habrán explicado que ahorrar consiste en detraer un tanto por ciento de sus ingresos o una cantidad fija y habrá visto múltiples cuadros y un largo etcétera de consejos. Pues bien, ahorrar significa realmente algo mucho más desagradable: tener que admitir en sociedad que no nos podemos permitir lo que otros de nuestro entorno sí pueden (o fingen poder). Significa decir no a irse de vacaciones cuando su vecino o cuñado lo hacen. Significa decir no a sus amigos cuando estos se van de cena o farra. Significa, básicamente, decir no a lo que queremos hacer ahora. Por todo lo anterior y esto, el ahorro es tan impopular. Porque es desagradable dado que en todo momento vemos lo que otros hacen y nosotros queremos hacer y no podemos (o, al menos, no debemos). Al fin y al cabo la gente no sólo se gasta dinero en un coche para ir del punto A al B o porque le gusten los vehículos de motor: también lo hacen para proyectar a los demás una determinada imagen y estatus de sí mismos. El gran placer del consumo no radica en el consumo mismo sino en que otros nos vean consumir.

04.los preliminares de la guerra

¿Por qué esta aparentemente anti-intuitiva dinámica crédito-ahorro? Si alguien le pregunta si prefiere 100€ ahora o 100€ dentro de un año su respuesta será de manera natural que prefiere los 100€ ahora. Si la pregunta es si prefiere 100€ ahora o 110€ dentro de un año la respuesta es muy probable que cambie. Desde luego Quiet Investment prefiere 110€ dentro de un año que 100€ ahora. Son las cosas de la ley de la preferencia temporal, una cualidad innata y natural en el comportamiento humano. A igualdad de circunstancias preferimos X hoy que mañana. Cuando la intervención gubernamental distorsiona este principio tenga por seguro que tarde o temprano algo malo o muy malo pasará en la economía.

Primera línea de protección: el colchón de liquidez.

No puede usted ni imaginar la de casos de la vida real que conocemos en los cuales sus protagonistas no pueden hacer frente a contingencias habituales del devenir cotidiano, como por ejemplo una avería en el coche o una ortodoncia para el niño, por falta de fondos. Una parte de la población, sobre todo la que no tiene empleo, ya no puede ahorrar. Algunos que sí tienen empleo tampoco. Y luego están los que trabajando y teniendo alguna capacidad potencial de ahorro simple y llanamente no lo hacen. El dañino tópico español de «que me quiten lo bailao» ha hecho tanto daño a las finanzas de la clase media como las comedias románticas a las expectativas de algunas personas respecto de las relaciones sentimentales.

El ahorro es la munición del proceso inversor. Pero como paso previo a él es necesario configurar una primera línea de defensa cuyo objeto es afrontar las vicisitudes del cotidiano devenir que a todos, tarde o temprano, nos afectan. El primer paso para invertir desde el punto de vista del pequeño inversor/ahorrador consiste en tener una reserva de liquidez para emergencias que evite lo siguiente:

Primero. A nivel personal no poder hacer  frente a los eventos imprevistos pero frecuentes que repercuten negativamente en su economía familiar.

Segundo. Tener que acudir a las galeras de Ben-Hur de los préstamos personales para resolver los problemas anteriores.

Tercero. Interferir negativamente en el proceso de inversión dado que los fondos adscritos a tal fin deben tener la consideración de no disponibles para el gasto.

05.los preliminares de la guerra

El colchón de liquidez o reserva de efectivo no deja de ser una cuestión subjetiva que depende de las circunstancias particulares de cada uno. Por ejemplo, para quien esto escribe un colchón de liquidez apropiado consiste en una cantidad de efectivo tal que le permita vivir sin trabajar durante 2 años manteniendo su actual nivel de vida y sin tener que echar mano de las inversiones a medio y largo plazo. Nuestra sugerencia es que su colchón de liquidez equivalga al menos a 3 mensualidades de sus ingresos ordinarios pero recomendamos, claro, que sea mayor. El equivalente a un año de sus ingresos es una cifra muy razonable.

El colchón de seguridad o reserva de liquidez tiene prioridad sobre cualquier actividad inversora porque es primordial en el buen equilibrio de su salud financiera. Si éste disminuye por gastos imprevistos lo primero es reponerlo inmediatamente. Además, sugerimos que también se aumente por lo menos un 3% anual para compensar el efecto de la inflación y conservar e incluso incrementar levemente su poder adquisitivo.

Se puede combatir, como veremos en el futuro, de muchas maneras eficaces y eficientes en la Guerra Financiera Asimétrica. Pero un soldado tiene que comer. No puede luchar con el estómago vacío. Las personas que por imposibilidad o incapacidad o, lo que es más grave, dejadez no disponen de este seguro son hojas arrastradas por el viento y recogidas por los usureros o por la limosna estatal.

¿Quiere invertir? Sabia decisión pero primero haga los deberes caseros. No está reñida la construcción de esta reserva de liquidez con el comienzo de su actividad inversora siempre que mida bien sus capacidades y disponibilidad teniendo muy claro que su principal y prioritario objetivo es erigir, aunque sea lenta pero constantemente, este seguro en metálico.

Esquema de orden de combate propuesto por Quiet Investment

Proponemos al lector un esquema que a lo largo de nuestra vida ha funcionado bastante bien y del que ya le adelantamos que tiene por virtud su flexibilidad y adaptabilidad a las particulares circunstancias y capacidades de cualquiera. Ahora sólo lo vamos a enunciar porque será desarrollado punto por punto en posteriores entregas de la Guerra Financiera Asimétrica, donde le orientaremos en las tácticas más efectivas que un talibán financiero como usted debe conocer.

El esquema se estructura en dos niveles, siendo el primero prioritario sobre el segundo y estando los puntos ordenados jerárquicamente en cuanto a qué es lo primero por lo cual empezar y a lo cual dar prevalencia.

Primer Nivel. Soldado de campo: inversión institucional. La verdadera democracia del siglo XXI.

  1. Inversión indexada a través de fondos de inversión índices o ETFs. El camino a la victoria está sembrado de aburrimiento pero el aburrimiento más efectivo y rentable jamás conocido. Medio y largo plazo.
  2. Inversión en fondos de alto rendimiento. De soldado raso a veterano. Cómo elegir un fondo de inversión que bata al mercado o esquivando la tormenta de fuego y metralla de la industria financiera. Preferentemente largo plazo.
  3. Planes de pensiones. Campos de minas de alta densidad o la constante amenaza de la peor espada de Damocles: el riesgo regulatorio o la gran incompetencia y temor de quienes deben garantizarle una vejez sin preocupaciones. Ultra largo plazo.

Segundo Nivel. De soldado a sniper: inversión activa indivual.

  1. Cartera de acciones. Selección de las mismas. Principios generales. Cualquier plazo pero preferentemente medio/largo. Cómo evitar errores graves.
  2. Cartera especulativa. Principio de segregación. ¿Plazo…? ¿Qué es eso? Aquí cabe todo.

Combatiendo desde la nada…el primer gran paso

Debe ahorrar por dos motivos: primero porque es necesario evitar que siempre que la vida le golpee lo haga destruyendo sus finanzas y arrojándole en las manos del crédito. De lo contrario tendrá la equivocada idea de que sólo se puede vivir de una manera. Segundo, porque gracias al ahorro reunirá los medios, los que sean y por muy modestos o insignificantes que le parezcan, para comenzar a invertir. Mediante el sano hábito del ahorro constante y periódico su vida mejorará. Al principio de modo casi imperceptible pero después de manera exponencial.

06.los preliminares de la guerra

Por otro lado, comenzará a desarrollar virtudes fundamentales en su posterior devenir inversor. La primera de ellas la disciplina. A ella le seguirán la constancia y después la paciencia. Además, comenzará a evitar el pernicioso sesgo financiero del comportamiento gregario y la subordinación al grupo. Un soldado de la Guerra Financiera Asimétrica es un luchador solitario. Que sus familiares, amigos y compañeros de trabajo no ahorren y junto con ellos la mayoría de la sociedad en la cual vive no significa que ellos tengan razón. Los demás también se equivocan y esta vez es usted quien acierta.

Anímese. Aprenda, metafóricamente hablando y desde un prisma financiero, de los enemigos de la maravillosa civilización occidental en la cual hemos tenido el privilegio de nacer. Aprenda de ellos porque en la cruel y despiadada guerra por la independencia financiera, al igual que en la sangrienta guerra asimétrica contra el fanatismo islamista, el poderoso en medios y tecnología no lo es tanto y el aparentemente débil posee y utiliza armas que le hacen más fuerte.

¿De qué prefiere ser dueño? ¿De un reloj o del tiempo?

Santiago Casal

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies