LA MANERA MÁS SENCILLA DE SELECCIONAR ACCIONES GANGA (I)

by in Finanzas, Opinión y Actualidad, Principios de Inversión 18 febrero 2021

LA MANERA MÁS SENCILLA DE SELECCIONAR ACCIONES GANGA (I)

Poco antes de morir, en 1976, Benjamin Graham concedió una entrevista al Medical Economics Magazine titulada “La manera más sencilla de seleccionar acciones ganga (The Simplest Way to Select Bargain Stocks).” Ciñéndonos exclusivamente al texto original, vamos a exponer en qué consiste este procedimiento de inversión. Puede que resulte de interés para el lector/inversor e incluso de inspiración para poner en práctica algo similar bien en un mercado limitado que conozca adecuadamente y pueda controlar bien, como el español, o bien en el mercado global de acciones.

  1. INTRODUCCIÓN

En sus últimos años, Graham sintetizó los métodos de selección de valores que utilizó con éxito durante casi medio siglo en unos pocos principios fáciles de seguir. Graham creía que un inversor que gestionara sus propias inversiones debería poder utilizar esos mismos principios para lograr una rentabilidad media del 15% al año o mejor.

Graham llegó a esta técnica simplificada probando los resultados de la selección de acciones infravaloradas de acuerdo con unos pocos criterios sencillos. Su investigación le mostró que una cartera elaborada con este enfoque habría ganado el doble que el Dow Jones Industrial Average a largo plazo. Aunque el período de investigación se remontaba a 50 años (1925-1975), esta estrategia también tenía éxito cuando se ponía en práctica durante períodos mucho más cortos.

No obstante, este método no pretendía encontrar acciones de crecimiento. En opinión de Graham, el llamado inversor en acciones de crecimiento no tenía ni idea de cuánto pagar por una acción de ese tipo, cuántas acciones comprar para obtener la rentabilidad deseada o cómo se comportarían los precios de esas acciones. Sin embargo, esas eran tres preguntas básicas. Por eso creía que la filosofía de las acciones de crecimiento no se podía aplicar con resultados razonablemente fiables

Por otro lado, los criterios convencionales de valoración para evaluar las acciones, como los beneficios previstos de una empresa o la cuota de mercado, los consideraba importantes en teoría, pero resultaban de poca utilidad práctica para decidir qué precio pagar por determinadas acciones o cuándo venderlas. Lo único de lo que se podía estar seguro es que había momentos en que un gran número de acciones tenían un precio demasiado alto y otras veces en que lo tenían demasiado bajo. Sus investigaciones le convencieron de que se podía predeterminar estos niveles lógicos de “compra” y “venta” para una cartera ampliamente diversificada sin tener que involucrarse en sopesar los factores fundamentales que afectan a las perspectivas de empresas o industrias específicas.

Ese tipo de pensamiento, ignorando los fundamentales, sería calificado hoy en día de herejía por muchos analistas, pero Graham hubiese alegado que su investigación mostraba que su método funcionaba. Lo que se necesitaba era:

1º. Una regla definitiva para la compra que indicara a priori que se estaban adquiriendo acciones por menos de lo que valían.

2º. Operar con una cantidad suficientemente grande de acciones para que el enfoque fuera efectivo.

3º. Un criterio muy definido para vender.

  1. PRIMER FILTRO: PER.

La técnica de Graham establecía un primer filtro según el cual sólo habría de tomarse en consideración las acciones que actualmente cotizaran a no más de 7 veces su PER más reciente, el del último ejercicio disponible (no el proyectado o forward).

El porqué de este PER y no otro, mayor o menor, lo explicaba Graham de la siguiente manera: una de las formas para determinar lo que se debe pagar por las acciones en un momento dado es observar la rentabilidad de los bonos de alta calidad crediticia (Moody’s Seasoned Aaa Corporate Bond Yield). Si la rentabilidad de los bonos es alta, querremos comprar acciones lo más baratas posibles, lo que significa buscar PER relativamente bajos. Y si la rentabilidad de los bonos cae, entonces se puede pagar más por las acciones y aceptar un PER más alto. Como regla general para fijar el precio de las acciones de esta manera, Graham propone seleccionar solo aquellas acciones cuya relación entre beneficio y precio -simplemente la inversa del PER– sea al menos el doble de la rentabilidad actual promedio de los bonos corporativos de alta calidad (triple-A).

Eso se podía hacer de la siguiente manera: duplicando la rentabilidad del bono y dividiendo el resultado entre 100. En el momento de la entrevista, la rentabilidad media de los bonos AAA era algo más del 7 por ciento. Si se duplica, se obtiene 14 y 14 se convierte en 100 aproximadamente 7 veces. Al construir una cartera usando este sistema, el precio máximo que se debería estar dispuesto a pagar por una acción era siete veces los beneficios. Si el PER de una acción era superior a 7, no pasaría este primer filtro.

Si los rendimientos de los bonos AAA bajaran, por ejemplo, al 6%, entonces sube el PER que se puede aceptar. Dos veces seis son 12; dividiendo 100 entre 12 se obtiene un PER máximo de ocho. Sin embargo, en opinión de Graham, nunca se debería comprar una acción con un PER superior a 10, sin importar cuán baja sea la rentabilidad de los bonos. Por el contrario, en su sistema, siempre se permite un PER de siete, sin importar cuán alta sea la rentabilidad de los bonos.

(Si los bonos corporativos AAA ofrecen una rentabilidad del 3%, el PER que se podría aceptar en teoría sería 16.6. Pero, como hemos señalado, independientemente de lo baja que sea la rentabilidad del bono corporativo AAA el PER máximo a pagar es 10, lo que equivale en esta regla a un bono AAA al 5%. Esta regla de Graham se puede simplificar también así: no pagar nunca un PER superior a 10).

***

Este primer filtro apela únicamente al precio, medido en base a los últimos beneficios obtenidos por la empresa y en comparación con la rentabilidad ofrecida por el bono corporativo AAA. No obstante, la entrevista no termina aquí puesto que Graham añadirá un segundo filtro, esta vez de calidad. Algo que veremos en la segunda parte de esta serie.

@mellizonomics & @quietinvestment

 

 

 

 

 

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