LA APISONADORA TECNOLÓGICA

by in Cultura Financiera, Finanzas, Opinión y Actualidad 20 julio 2021

LA APISONADORA TECNOLÓGICA

Como todo el mundo sabe, el NASDAQ100 es un índice bursátil de Estados Unidos que comprende a las 100 compañías más importantes del sector tecnológico, lo cual incluye obviamente a empresas de hardware, software y telecomunicaciones, pero también de venta al por menor y mayor y salud y biotecnología. Además, en el índice pueden estar tanto empresas estadounidenses como internacionales. Quien esté interesado puede consultar el fact sheet de la versión Total Return aquí.

Las empresas tecnológicas tienen un peso en el índice superior al 55% mientras que hay sectores que no cuentan con ningún miembro, como el energético, el financiero o el inmobiliario. Sectores como el de materiales básicos y utilities tienen también una presencia testimonial.

LA APISONADORA TECNOLÓGICA

Por otro lado, al terminar junio del presente ejercicio, una serie de empresas, por todos conocidas, copaban el índice con pesos muy representativos, destacando Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet y Facebook. Estas 5 compañías suman más del 40% del índice y entre las 10 primeras casi el 53%.

LA APISONADORA TECNOLÓGICA

Desde 2009, inicio del actual ciclo alcista, los resultados del todopoderoso benchmark tecnológico han sido excepcionales. El SP500 TR, que también ha ofrecido unos retornos muy buenos, no le hace sombra:

LA APISONADORA TECNOLÓGICADesde 2009 el Nasdaq100 ha ofrecido una rentabilidad compuesta anual exorbitante de un 23.13% compuesto anual, mientras que el SP500 TR lo ha hecho a un 14.98%. Si nos atenemos a los resultados en términos reales la rentabilidad también ha sido extraordinaria, habida cuenta que en los 12 años que median entre 2009-2020 la inflación media en EEUU ha sido del 1.56%, esto es, lo que podemos denominar baja o muy baja o moderada o muy moderada, según lo que cada cual estime pertinente.

LA APISONADORA TECNOLÓGICA

En términos reales el Nasdaq100 ofrece una rentabilidad compuesta anual del 21.50% mientras que el SP500 proporciona otra del 13.38%. La diferencia de rentabilidad entre ambos índices es de más de 8 puntos porcentuales, una auténtica barbaridad. En términos nominales el Nasdaq100 no tiene ningún ejercicio bajista mientras que el SP500 sí, en 2018. En términos reales también el Nasdaq100 ofrece pérdidas en 2018, aunque pírricas, mientras que el SP500 también cierra en rojo en 2011, aparte del mencionado 2018.

El sufrido inversor español ha podido invertir en la locomotora tecnológica norteamericana de manera indexada también desde 2009 (y antes, desde 2002 si no nos equivocamos) a través del fondo índice Bankinter EE.UU. Nasdaq 100 FI. El lector puede consultar los costes (altos) y demás asuntos de interés de este instrumento en MorningStar o Finect. En la CNMV tiene a su disposición el folleto y demás documentación de interés. En términos nominales este fondo ha obtenido una rentabilidad compuesta anual del 19.96% desde 2009 y en términos reales del 18.86%, todo en euros.

Llegados a este punto cabe preguntarse si la indexación de tipo general, representada por el MSCI World y el MSCI ACWI, así como el SP500, sigue teniendo sentido actualmente o, por el contrario, nos encontramos ante un cambio relevante de paradigma cuyo significado último no es otro que el triunfo definitivo de las empresas tecnológicas o encuadradas en los índices tecnológicos en relación a las demás. “Sustos” como lo sucedido entre 2000-2002 son tan sólo lejanos y tenebrosos ecos de un pasado que nunca más se repetirá puesto que ahora, al contrario que antes, las compañías tech sí obtienen cuantiosos beneficios, rentabilidades sobre el capital estratosféricas, márgenes de infarto, cajas netas infinitas y CEOS que flotan sobre las aguas portando banderas o viajan en cohetes con forma de falo hasta las estrellas.

No lo sabemos. Pero parece lógico, a la vista de lo sucedido desde el batacazo punto.com, ahora una historia del abuelo cebolleta o un OK boomer, que los inversores se pregunten legítimamente qué sentido tiene poseer acciones de compañías eléctricas o REITs o bancos cuando el futuro será protagonizado por todo lo que quepa en el Nasdaq100 u otro índice similar. A su vez, el inversor puede preguntarse de qué sirve acudir a la gestión activa, tanto la institucional como la individual y personal, si al fin y al cabo la tecnología te va a “dar” entre un 15%-20% compuesto anual. De qué sirve tanto análisis y tanto gráfico si basta con sentarse a la sombra de cualquier ETF o fondo índice que replique a la aristocracia tecnológica mundial y esperar a que la fruta madura caiga sola. Qué más da que acontezca una corrección del 50% si lo acumulado por el inversor todavía arrojará rentabilidades excelentes y si la recuperación será meteórica.

Como no lo sabemos, nos limitamos a exponer estas preguntas, esperando que las aportaciones de los lectores, si es que nos queda alguno, arrojen un poco de luz. ¿Tiene sentido la gestión activa, institucional o individual a la luz de los nuevos tiempos tecnológicos? ¿Tiene sentido la indexación al mercado general cuando la tecnología y la información lo es y será todo?

@mellizonomics & @quietinvestment

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