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TÉCNICAS REUNIDAS ($TRE). TESIS DE INVERSIÓN DE QUIET INVESTMENT

TÉCNICAS REUNIDAS ($TRE). Copiar no es robar pero…

…puede ser relativamente peligroso. Sirva como ejemplo el reciente fiasco de Aryzta para quienes hayan osado copiar la, por el momento, semi-malograda tesis de inversión de Cobas AM.

https://www.youtube.com/watch?v=32jiDgQmYPs

Siempre nos ha parecido muy interesante el criterio de inversión que partía de copiar las ideas de los gestores más brillantes y con mejores track records. De hecho, ahora, en vísperas de 2019 aún nos parece más atractiva la idea puesto que la mayor parte de los Fondos de Inversión capitaneados por los gestores más reputados y mediáticos de nuestra industria han sufrido varapalos de diversa intensidad al hilo de la marejada bursátil de este aciago mes y parte de los anteriores.

El caso de Aryzta, salpicando a Cobas AM, la gestora de Francisco García Paramés, el gestor con mejor reputación y resultados de la industria de los FI españoles, nos anima también a tratar este tema habida cuenta de todos los damnificados por el desplome de los panes suizos. Dicho de otra manera, actualmente copiar las ideas de otros puede resultar harto impopular puesto que “los otros” no han parado de recibir coscorrones bursátiles.

Sin embargo, cabe preguntarse si quienes en estos momentos desaconsejan la imitación de las mejores ideas de inversión de los profesionales, en particular los del value investing, no se están dejando arrastrar por un pesimismo injustificado. Quiere esto decir que el inversor tiende a recordar con mucha más intensidad aquellas ocasiones en las cuales ha salido trasquilado que aquellas otras en las que sí se ha llevado la miel. Quienes han copiado con fracaso la tesis de inversión de Aryzta y publicitado tal desaire quizás debieran reflexionar sobre las veces en las que copiar descaradamente las ideas de inversión de otros, como en su día lo fue BMW, significaron cuantiosos beneficios. No obstante, la intensidad de la pérdida perturba nuestra percepción del éxito y el fracaso y puede que hoy refocilarse en el fallo de Aryzta consuele a quien se arriesgó a invertir en la idea ajena al desplazar el sentimiento de culpa: si los panes hubieran subido entonces mi idea, copiar a Cobas, hubiera sido excelente y yo el más astuto de los pequeños inversores. Al enmohecerse las baguettes la culpa cambia de bando y bien puede el mismo inversor sostener que por culpa de la idea de otro él ha perdido dinero.

Copia, amigo inversor, pero no mientas

A pesar de la posible o probable impopularidad de la copia como estrategia de inversión nosotros nos atrevemos a plantearla sin ningún tipo de remilgo pero no sin antes realizar las siguientes observaciones:

  1. Copiar las ideas de inversión de los profesionales de la industria de los FI constituye por sí misma una estrategia tan válida y aceptable como cualquier otra. ¿Por qué molestarse en buscar y seleccionar acciones uno mismo si otros lo pueden hacer mejor? ¿Para qué emplear horas y horas de nuestro tiempo analizando la contabilidad y el negocio de una empresa si “los otros” ya lo han hecho? Ningún daño causa quien así actúe porque, recordemos, copiar no es robar.
  2. Copiar las ideas ajenas no exime de responsabilidad al inversor respecto al resultado de su inversión. Si copiar es una estrategia su llegada o no a buen puerto depende de la pericia del copiador y no de la habilidad del copiado. Copiar es un atajo, cierto, pero también ahí hay que caminar y, en su caso, caer y levantarse.
  3. Copiar una idea no debe conllevar el auto-engaño de convencerse a uno mismo (o peor aún, a los demás) de estar analizando una empresa. Es decir, no es necesario ni mucho menos conveniente a nivel psicológico, asumir como propia la tesis de inversión en la compañía X una vez que la hemos comprado. La respuesta a la pregunta ¿por qué has comprado X? jamás será, por ejemplo, porque tiene baja deuda y una buena gestión y cotiza a múltiplos atractivos o cualquier otra perogrullada. La verdadera respuesta a la pregunta ¿por qué has comprado X? no tiene nada que ver con el análisis fundamental de X. La respuesta es: he comprado X porque A, B, C y D, que son gestores con buena reputación y buenos resultados a largo plazo, también lo han hecho. No es necesario engañarse a uno mismo (ni a los demás) con un análisis que en realidad no se ha realizado. He comprado X porque Paramés y otros también la ha comprado. Esa es la tesis de inversión.

Por tanto, no es moralmente reprobable copiar las ideas de inversión de otros y, de hecho, puede ser una manera cómoda, rápida y efectiva de seleccionar acciones “seleccionadas.” Sin embargo, resulta conveniente llamar a esta estrategia por su nombre y asumir sus resultados como adultos responsables, reconociendo ante nosotros mismos y los demás (a quienes no es necesario torturar con nuestra visión fundamental de la compañía X) que nuestra tesis de inversión no parte de ningún análisis contable ni empresarial sino de la imitación de los análisis de otros. Teniendo esto claro uno puede pasar a la táctica del procedimiento.

Consejos prácticos para no ir a por lana en rebaño ajeno y salir trasquilado

El principio básico a la hora de copiar una idea de inversión ajena es no copiarla de la persona equivocada. Significa esto que hay que ser selectivo respecto a quienes vamos a imitar. En este sentido recomendamos gestores con al menos 10 años de resultados mejores que sus respectivos benchmark. Se trata de elegir profesionales con un historial de resultados buenos y constantes a largo plazo. Ciñéndonos a España recomendamos al lector que se suscriba a VaDeValor y trimestralmente recibirá en su email unas tablas de rentabilidades y fichas de gestores.

Podría uno argumentar que los resultados pasados no garantizan resultados futuros y que, por tanto, es posible que los gestores que antes lograron proezas remarcables en términos de rentabilidad hayan perdido su “feeling”. Bien. Esta observación es completamente correcta. No obstante, carece por completo de solución: no es posible determinar cuándo un gestor de éxito pierde su “flow.” No es posible, queremos decir, adivinar tal pérdida con antelación. A posteriori, por supuesto, ya no nos sirve.

Cabe en todo caso señalar que si bien es cierto que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras no es menos verdad que rentabilidades negativas pasadas difícilmente auguran rentabilidades futuras positivas. Al inversor sólo le queda presuponer que la racha del copiado perdurará. No hay manera de despejar tamaña incertidumbre. Ayuda, sin embargo, a aminorarla el comprobar que el gestor no da bandazos. Esto es, mantiene más o menos los mismos principios de inversión, invierte aproximadamente en el mismo tipo de empresas, hace la mayor parte de las cosas que dice, etc… Reduce asimismo, aunque por supuesto no elimina, la incertidumbre anterior el hecho de copiar de varios gestores de éxito profesional contrastado.

De este primer consejo táctico pasamos a otro íntimamente relacionado: no copiar una sola idea de inversión sino varias y de varios gestores. Dicho de otra manera, tener una diversificación mínima de compañías copiadas y de gestores copiados. Tal diversificación difícilmente será excesiva porque el inversor copia de los mejores y los mejores, por propia definición, son minoría. Si consigue entonces copiar entre 5-10 ideas de inversión ajenas de 5-10 gestores (difícilmente encontrará más con un historial de beneficios a largo plazo que lo haya hecho mejor que los índices durante la última década) puede el copiador darse con un canto en los dientes.

No acaban aquí, no obstante, los problemas porque viene ahora una pregunta inquietante: ¿qué copiar? En un FI hay muchas acciones pues la ley obliga a los gestores a estar diversificados. Además, ninguna posición puede superar el 10% del patrimonio del FI. Por tanto, ¿qué copiar? A nuestro modo de ver, posiciones importantes, esto es, aquellas donde el gestor muestre mayor convicción porque será en ellas donde menos espere errar o, visto de otra manera, donde más probabilidades tenga de acertar.

Cualquiera podría contra-argumentar de nuevo con el ejemplo Aryzta, principal posición del FI Cobas Internacional. Bien. Otra vez aquí nos encontramos con otro problema irresoluble porque es un hecho que copiar la posición más importante de un FI cuyo gestor goza de una intachable reputación no garantiza al osado copiador que el “gran hombre” no haya cometido el error de su vida en su, como dicen los mass media del sector, “principal apuesta.” Mayor motivo entonces para incidir en la idea de diversificación de varias posiciones importantes y principales de varios gestores. De nuevo, ni riesgo ni incertidumbre son eliminados, pero sí aminorados, que no es poco, pues difícilmente coincidirán 7 Aryztas de 7 Parameses. A su vez no parece razonable pretender que el gestor acierte siempre, incluidas las posiciones principales, porque tal cosa no va a suceder. Los buenos gestores cometen errores graves de inversión en posiciones pequeñas y en posiciones grandes. Quien copie debe asumir lo anterior con madurez y no recordar las veces en las que “un tercero se equivocó por él” olvidando aquellas en las que “sí acertó para él.”

Por otro lado, la mayor parte de nuestros gestores de éxito se han curtido antes que en ningún otro lugar en la bolsa española. También es cierto que en términos de RV Española nuestros profesionales lo hacen relativamente mejor que nuestros índices de referencia nacionales, tanto el IBEX35 TR como el IGBM. De ahí que nuestra preferencia a la hora de copiar y pensando siempre en maximizar las probabilidades de no equivocarse descanse en imitar varias posiciones principales de varios de los mejores gestores que lleven las riendas de FI que inviertan en bolsa española. Esto no prejuzga su capacidad respecto de otros mercados pero obedece al hecho de que, normalmente, en casa los gestores value juegan relativamente mejor. Esta afirmación es un tanto arriesgada por no decir controvertida y suponemos que también criticable porque si bien es difícil objetar algo a la idea de copiar posiciones principales de varios gestores sí es perfectamente factible, en cambio, argumentar que no es necesario ceñirse al mercado nacional, aun admitiendo que es el que mejor conocen los gestores de más éxito y en el que menos probabilidades tienen de recibir un gol.

Finalmente, como si no tuviéramos ya bastantes problemas, el inversor copiador se enfrenta a otro relevante marrón: ¿cuándo copiar?, cuestión que está relacionada íntimamente con la de ¿a qué precio comprar? Nos explicamos: la ley obliga a los FI a publicitar trimestralmente todas sus posiciones y, además, en comparación con las posiciones del trimestre anterior. No obstante, tal publicidad no se materializa al finalizar exactamente cada trimestre sino un mes después. O sea, que es posible saber qué ha comprado y cuánto y qué peso tienen las posiciones de un FI durante el período enero-marzo en comparación al previo de octubre-diciembre. Y no sólo eso: también es posible conocer qué se ha comprado como novedad y qué se ha vendido por completo. El problema es que no nos enteramos el 31 de marzo sino el 30 de abril. Por tanto, el copiador no dispone de información actualizada sobre las posiciones reales del FI pues los gestores pueden haber cambiado de opinión en el mes que media entre la finalización de un trimestre y la publicación de sus posiciones.

Este gran inconveniente no lo es tanto si lo copiado se ciñe a posiciones principales e importantes del FI pues estas tienden a permanecer estables más tiempo. Sea como fuere, sin embargo, este gap temporal existe y es difícilmente salvable. La publicación trimestral de las posiciones puede orientar al inversor copiador acerca de los precios de compra abonados por el FI pero debe asumir que no se tratará nunca de “copia en tiempo real” sino aproximado.

Tesis de inversión de Quiet Investment para la Cartera Tuitera

TÉCNICAS REUNIDAS (TRE) es una de las principales posiciones de Cobas Iberia, 8.63%, y está presente a su vez con porcentajes significativos en otros FI de orientación value tales como Bestinver Bolsa, 2.33%, Metavalor, 4.57%, y Azvalor Iberia, 2.71%.

Finect, con herramientas de seguimiento y comparación de FI muy prácticas, ofrece estos datos actualizados a septiembre de 2018. Son muchos los FI que poseen posiciones en TRE pues cotiza ésta en el IBEX35 y, desde luego, no es ninguna desconocida ni para los profesionales de la inversión ni para el pequeño inversor.

Tal como hemos señalado en la exposición anterior, a la pregunta de ¿por qué hemos elegido a TRE? nuestra respuesta es siempre la siguiente: por ser la primera posición del FI Cobas Iberia y por estar también presente en el FI Azvalor Internacional, ambos dirigidos por gestores de reconocido prestigio y resultados excelentes obtenidos a largo plazo, independientemente de los errores que hayan cometido en 2018.

Ambos FI han obtenido unos malos resultados en lo que llevamos de año y es altamente probable que 2018 termine bien en rojo para todos los ex-Bestinver. Buen día para morir decían los indios.

¿Buen momento para copiar?

 

Propuesta: compra de 459 títulos a 21,54 €.

 

*Esto no es una recomendación de compra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

QI

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