LAS DOS RAZONES PRINCIPALES POR LAS CUALES EL INVERSOR ODIA A DIOS

by in Cultura Financiera, Finanzas, Opinión y Actualidad 24 abril 2022

LAS DOS RAZONES PRINCIPALES POR LAS CUALES EL INVERSOR ODIA A DIOS

Benjamin Graham, padre del value investing y autor del libro de finanzas más célebre de la historia, El Inversor Inteligente, también fue el mentor de inversores legendarios como Warren Buffett, William J. Ruane, Irving Kahn y Walter J. Schloss.

Irving Kahn, uno de los primeros alumnos de Graham, falleció a la edad de ¡109 años! en 2015. Tres años antes de su muerte, en 2012, declaró en una entrevista a Bloomberg Businessweek:

“Los principios de Graham, aunque relevantes como siempre, están siendo cada vez más ahogados por el ruido.”

Warren Buffett escribió en su día un extenso artículo en el que explicaba cómo estos principios eran imperecederos y cómo el historial de Graham de crear inversores excepcionales es incuestionable. El artículo se titulaba The Superinvestors of Graham-and-Doddsville.

No obstante, la mayor parte de lo que Benjamin Graham enseñó se ha olvidado hoy en día, o bien se aplica incorrectamente. O, simplemente, las nuevas hornadas de inversores no lo entienden. Quizá el problema radica en que actualmente existen algunas ideas muy erróneas sobre Graham, y sobre lo que nos enseñó respecto a la selección de acciones. Las dos principales, a nuestro entender, son:

1ª. BENJAMIN GRAHAM SÓLO RECOMENDABA COMPRAR ACCIONES BARATAS O DEEP VALUE.

Graham es considerado con razón el padre del value investing, de la inversión en valor. Pero la percepción popular de que el término “valor” significa “barato” ha dado lugar, por tanto, a la idea errónea de que Graham SÓLO recomendaba acciones baratas. La inversión en acciones de valor neto de los activos (NCAV / Net-Net) constituye una de las más conocidas estrategias de Graham y también ha contribuido a cimentar esta percepción errónea.

En realidad, Graham recomendaba acciones de corte defensivo y, en ocasiones, no tan defensivo sino de tipo “emprendedor” antes que acciones NCAV. Ambos tipos de acciones requerían controles cualitativos mucho mayores y se les permitían valoraciones cuantitativas más altas. Es decir, que Graham abogaba por pagar más por la calidad. Su único requisito era que existiera un margen de seguridad entre el precio y el valor, ya fuera éste cualitativo o cuantitativo. De hecho, cuando observamos las reglas de selección de valores de Graham, muchas de ellas hacen referencia a la valoración cualitativa.

El valor real de una acción es un factor tanto cualitativo como cuantitativo. Incluso algo caro puede ser una ganga si vale más de lo que se paga por él. Esto es lo que Graham siempre intentaba enseñar a sus alumnos: que, independientemente de lo que pagaran, se aseguraran de que su dinero lo valía.

“En la vieja leyenda los sabios acabaron reduciendo la historia de los asuntos humanos a una única frase: «Esto también pasará». Al enfrentamos con un desafío similar para destilar el secreto de la inversión sensata en tres palabras, nos atrevemos a proponer el lema MARGEN DE SEGURIDAD.”

2º. WARREN BUFFETT, EL DISCÍPULO MÁS AVENTAJADO DE GRAHAM, DEBE LA MAYOR PARTE DE SU ÉXITO NO SÓLO A SU INNEGABLE TALENTO PERSONAL SINO A LA INFLUENCIA DE CHARLIE MUNGER Y PHIL FISHER, MUY POR ENCIMA DEL PROPIO GRAHAM.

A menudo se atribuye a otros el éxito de Buffett por estas dos razones:

  1. La falta de comprensión de los principios de inversión reales de Graham, y el verdadero concepto de “valor” (que incluye el factor cualitativo).
  2. La tendencia humana de evitar las respuestas simples para buscar respuestas más complejas.

Sin embargo, el propio Buffett siempre ha atribuido a Graham su perspicacia en materia de inversiones (¡Buffett incluso puso a su hijo el nombre de Graham!). De hecho, Buffett ya llevaba tiempo trabajando con Munger cuando escribió The Superinvestors of Graham-and-Doddsville en 1984, y, por supuesto, ya era también multimillonario, acumulando un patrimonio neto de 620 millones de dólares (equivalente a unos 2.500 millones de dólares de hoy). Dicho de otra manera, Buffett nunca escribió un artículo titulado The Superinvestors of Mungersville o Fishersville.

Bill Ruane, Irving Kahn y Walter Schloss nunca trabajaron con Munger. Pero ellos también fueron alumnos de Graham (Kahn, por cierto, también llamó a su hijo como Graham).

Según Robert F. Bierig, en The Evolution of the Idea of Value Investing: From Benjamin Graham to Warren Buffett, Duke University:

“A un observador ingenuo de Buffett hoy le resultaría difícil ver la influencia de Ben Graham en muchas de sus actividades. Sin embargo, esa influencia sigue siendo el núcleo del modelo de inversión de Buffett. Buffett sigue pensando en las acciones como participaciones en las empresas subyacentes, sigue operando bajo el supuesto de que existe una distinción entre el precio y el valor, y sigue buscando la mayor discrepancia entre esos dos elementos. En otras palabras, sigue siendo un inversor de valor”.

No hay que más que leer los prefacios tanto de El Inversor Inteligente como de Security Analysis, escritos ambos por Buffett para salir de dudas.

¿Por qué odiáis a Dios? ¿Por qué la Biblia es un tocho largo y no está escrito para niños de 10 años, como los textos de Lynch o Greenblatt?

LAS DOS RAZONES PRINCIPALES POR LAS CUALES EL INVERSOR ODIA A DIOS

 

@mellizonomics & @quietinvestment

 

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