EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

by in Cultura Financiera, Finanzas, Principios de Inversión 2 noviembre 2020

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

En mayo de 1956 Warren Buffet creó en su Omaha natal, Nebraska, la Buffett Associates Ltd., su primera sociedad de inversión. No tenía ni demasiados socios ni demasiado capital y su duración se limitaba a 20 años, esto es, debería disolver su Partnership en abril de 1976, aunque finalmente lo haría casi 8 años antes, en 1968.

Por aquel entonces Buffett era un “recoge colillas”, como su maestro Benjamin Graham. Le iban los balances muy líquidos en empresas de tres al cuarto que ocasionalmente padecían algún problema que él estimaba solucionable. Pero a diferencia de Graham, que detestaba el contacto con las directivas, Buffett metía las narices en la gestión y actuaba, si era necesario, como un auténtico “raider” corporativo, como un pequeño Gordon Gekko del medio Oeste.

Al pequeño tiburón de Nebraska le gustaban las net-net de Graham y no evitaba los líos corporativos ni ningún otro obstáculo que se interpusiera en sus objetivos de rentabilidad. En alguna ocasión, como en la pequeña ciudad de Beatrice, casi lo linchan cuando intentó liquidar a la empresa del pueblo que daba trabajo a la mayor parte de la población.

Lo cierto es que actualmente la mayoría de inversores guardan en sus retinas la imagen de un Buffett anciano y venerable que halló la manera de adquirir empresas de calidad, protegidas de la competencia por profundos fosos defensivos y que no hacían más que crecer y crecer. Pero lo cierto es que sus mejores años en términos de rentabilidad se corresponden con su faceta de cazador de gangas y recoge-colillas, y no con su faceta de comprador y tenedor habitual de negocios maravillosos.

Para muestra, sus increíbles resultados entre 1957 y 1968:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

Buffett dejó en ridículo la rentabilidad del SP 500 TR durante esos 12 tremendos años y tan sólo una vez, y no por mucho, el índice norteamericano por antonomasia le ganó la partida:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

En términos reales sus resultados son también asombrosos y jamás tuvo un año en rojo, por cuatro que sí tuvo el SP500 TR. Además, la inflación media del período fue moderada, un 2.08% anual:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

Un dólar invertido por Buffett en 1957 se transformará en 22.37$ en 1968. Dicho de otra manera: una rentabilidad compuesta anual ¡en términos reales! del 29.56%, frente a la muy meritoria del SP500 TR del 8.38%, que rindió por encima de su media histórica:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

Pero una cosa es lo que obtuvo la Buffett Partnership como tal y otra la que obtuvieron sus socios. El joven Warren estableció un virtuoso sistema de retribución según el cual él cobraría una comisión del 25% sobre todas las ganancias que excedieran del 6%. Ese porcentaje era lo que él estimaba que sus socios obtendrían sin riesgo, simplemente depositando su dinero en una cuenta a plazo o en renta fija. Por tanto, para ganar dinero, Warren habría de lograr primero para sus socios unos beneficios del 6% sobre el capital aportado.

De esta forma las rentabilidades de la Buffett Partnership y la de sus socios quedan de la manera siguiente:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

 

Y tamizadas por la inflación, las rentabilidades de los afortunados socios de Buffett serían entonces las siguientes:

EL BUFFETT MÁS IMPOPULAR… PERO MÁS RENTABLE

Por tanto, los socios de Warren no convirtieron 1$ en 22.37$, obteniendo una rentabilidad compuesta anual del 29.56%, sino en 12.30$, “conformándose” con otra más “modesta” del ¡23.26%!:

Muchos inversores apelan al Buffett de Coca-Cola o Apple, al Buffett de la calidad. Y es verdad que de esa manera ha obtenido rentabilidades extraordinarias. Pero nada comparado a lo anterior. Es el Buffett “bonito” versus el Buffett “colillero.” Lo que nos debe recordar que lo sencillo no equivale a fácil, algo que “los pequeños Buffett” olvidan con pertinaz recurrencia.

La mayoría de inversores carecen por completo de las habilidades de Buffett a la hora de seleccionar empresas de calidad, pero sí tienen a su alcance muchas herramientas para configurar carteras construidas en base al precio. Algo que, en gran parte, es lo que hacía en sus comienzos el Oráculo de Omaha.

La moraleja de la historia es que, probablemente, la mayoría de los inversores obtendrán mejores resultados explotando las disparidades entre el precio y el valor en lugar de centrarse en hallar la empresa maravillosa. A Buffett le fue mejor que nunca apelando al factor precio. Es verdad que tuvo viento de cola bursátil e inflación moderada, al contrario de lo que le sucedió a su socio Charlie Munger poco después. Es verdad también que eran otros tiempos, otro tamaño y otro tipo de oportunidades. Cierto. Pero que esto nos recuerde que existen muchas maneras de obtener beneficios en los mercados bursátiles y que lo que es bueno para un tipo de inversor no tiene por qué serlo para otro.

El propio Buffett es un buen ejemplo de ello.

@mellizonomics & @quietinvestment

* En la sección Tools podéis descargar una tabla Excel con los resultados de la Buffet’s Partnership.

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