CAPITALISMO Y BOLSA O EL FUTURO DE LAS RENTABILIDADES BURSÁTILES

by in Finanzas, Opinión y Actualidad 11 octubre 2022

CAPITALISMO Y BOLSA O EL FUTURO DE LAS RENTABILIDADES BURSÁTILES

Desde su inicio, el 31 de diciembre de 1992, el índice MSCI China en dólares ha generado una rentabilidad compuesta anual del… 1.32% hasta junio del presente y tormentoso ejercicio. Sí amigos, un 1.32%. Incluidos los dividendos. Es tremendo que en casi 30 años la principal economía del mundo y el país cuyo PIB ha crecido de manera más asombrosa logrando el milagro de sacar de la pobreza a 800 millones de personas ofrezca un mercado bursátil tan paupérrimo.

CAPITALISMO Y BOLSA O EL FUTURO DE LAS RENTABILIDADES BURSÁTILES

Mientras que la economía china ha evolucionado como un cohete logrando avances increíbles y situando al país como pionero en ámbitos tales como el comercio electrónico, el 5G o el coche eléctrico, su mercado bursátil no ha generado apenas rendimientos dignos de tal nombre. Para ponernos en situación, el PIB de China se ha multiplicado por 40 y la rentabilidad acumulada por el MSCI China al cabo de casi 30 años no supera, sin embargo, el 50%. ¿Son 30 años largo plazo?

CAPITALISMO Y BOLSA O EL FUTURO DE LAS RENTABILIDADES BURSÁTILES

Esto debería recordarnos que no existe a priori una correlación entre crecimiento desaforado del PIB y rentabilidad bursátil del país que lo experimenta, algo que puede tener varias explicaciones y de lo cual hemos tratado ampliamente aquí. Sin embargo, el tema es más complejo porque nos remite a asuntos clave de la futura performance bursátil de los mercados en general, algo básico para el triunfo de la indexación.

Como habitualmente encontramos cuadros y gráficas del estilo “esto es lo que ha hecho el S&P500 a lo largo de la historia” o “esto es lo que ha hecho el S&P500 después de una guerra o una pandemia” o, más actualmente, “esto es lo que ha hecho el S&P500 después de x días de bajada”, parece que la rentabilidad futura de los mercados bursátiles está determinada por la estadística y la historia. Como antes ha pasado esto, en el futuro pasará lo mismo o parecido. Pero ese razonamiento tan pueril no puede ser correcto bajo ningún punto de vista por muy popular que resulte entre la comunidad inversora para justificar sus decisiones de inversión actuales.

CAPITALISMO Y BOLSA O EL FUTURO DE LAS RENTABILIDADES BURSÁTILES

La razón es que la indexación y la rentabilidad de las acciones a largo plazo sigan siendo positivas no puede justificarse en la estadística ni en la historia sino en las condiciones de fondo que han hecho posible que eso sucediera en el pasado. Son esas condiciones y no la información estadística lo que debe perdurar para que en el futuro esas rentabilidades se repitan y, por tanto, funcione entonces la bolsa como la mejor opción de asignación de capital a largo plazo.

Por eso es necesario hablar del fondo del asunto. Del por qué han generado los mercados bursátiles mundiales rentabilidades positivas. Lo contrario es engañarse a sí mismo y pensar que porque algo haya sucedido en el pasado habrá de repetirse más o menos en el futuro. Pero no existe ninguna ley económica y financiera, absolutamente ninguna, que afirme que las rentabilidades del pasado se van a repetir en el futuro porque… precisamente en el pasado se generaron tales rentabilidades.

El mundo de hoy no es el mismo que el de 1929, ni el de 1976 (cuando emprendió el vuelo el Vanguard 500 Index Fund), ni tampoco el de 2000-2002 ni 2008. Y si hemos empezado con el ejemplo chino es por un buen motivo. Ese motivo se llama capitalismo, porque a nadie se le oculta que los mercados bursátiles corren parejos de la mano del capitalismo. No existe mercado de valores en Cuba ni en Corea de del Norte como tampoco lo había en la difunta URSS ni en la China de Mao. Así que, primero, a la hora de especular sobre la rentabilidad futura del mercado bursátil habremos de hablar de capitalismo porque sin capitalismo no hay ni habrá bolsa ni nada que se le parezca a lo que hoy entendemos por esta institución.

Para definir capitalismo, diremos que se trata de aquel sistema económico y de producción en el cual se cumplen los siguientes tres requisitos en su mayor parte:

  1. La mayor parte de los medios de producción son privados.
  2. Existe libertad para contratar y despedir, es decir, los trabajadores son asalariados, no personas sujetas a un régimen feudal o esclavista.
  3. Los precios se forman de manera descentralizada a través del mercado.

Al analizar estas tres condiciones debemos tener en cuenta que el capitalismo y un régimen de libertades políticas o la democracia no caminan necesariamente juntos en base a la definición anterior. Por eso, China es un país capitalista como lo fue Corea del Sur bajo la dictadura del general Pak o Singapur o España con Franco. Nos guste o no, la democracia y las libertades políticas no son consustanciales al desarrollo de un modelo capitalista.

Dicho lo cual, señalamos que actualmente todo el mundo (salvo un par de excepciones) es capitalista de tal manera que hoy en día la Humanidad está dominada por un único sistema económico. La razón de esta supremacía es sencilla: el capitalismo ha triunfado porque funciona. Es decir, genera prosperidad y satisface las necesidades materiales de la gente mejor que cualquier otra alternativa. No obstante, también hay que tener en cuenta que concibe el éxito material como la meta última a alcanzar, planteando, por tanto, sus propios dilemas morales.

Sin embargo, no existe un único modelo de capitalismo, sino que, esquemáticamente, tenemos dos modelos con características diferentes más allá de los tres pilares antes señalados. Esos dos modelos están representados por los Estados Unidos y países afines y, por otro lado, por China y otro conjunto de naciones tales como Singapur o Rusia. No obstante, el futuro de los mercados bursátiles habrá de tener como fondo ambos modelos si es global. Por eso, a la hora de elucubrar sobre la performance futura de las bolsas deberemos identificar qué características conforman a ambos modelos y pensar si uno u otro será desplazado por su rival. Habida cuenta de la performance de la bolsa china con la cual iniciábamos este post, la cuestión es más importante de lo que parece puesto que al inversor le conviene saber qué está funcionando como fondo material tras su inversión bursátil, pues no se opera en un vacío económico e institucional.

A identificar estos dos modelos y, posteriormente, los elementos que afectan a ambos y que pueden influir en el futuro en la buena marcha de los mercados bursátiles, dedicaremos los siguientes posts.

@mellizonomics & @quietinvestment

 

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2 Comments
  1. Gracias David y Santiago por vuestro post. Desconocía la rentabilidad de la bolsa China, pensaba que era espectacular. Me parece muy interesante el tema que estáis tratando. En Europa hay claramente un intervencionismo: en los bancos, compañías energéticas, compañías automovilísticas, etc. un abrazo

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